FestSpielHaus, Klaus Kada, St. Pölten (Austria), 1997
Un gran volumen acristalado y transparente que "rompe" un edificio que de otro modo sería lineal y geométrico: es el FestSpielHaus, el auditorio construido en la capital de Austria inferior en 1997, sobre un proyecto de Klaus Kada.
Centro cultural y universitario, la ciudad alberga desde hace ocho años este imponente punto de referencia, que se desarrolla en las riberas del Traisen. El gran volumen presenta una forma articulada, en la que dos alas laterales son separadas por la gran sala central, de paredes ligeramente curvadas.
La sensación es la de un repentino escape de esta "burbuja" entre los dos paralelepípedos también transparentes.
Este espacio es el verdadero eje del complejo, también en el plano organizativo y de la articulación de los espacios, ya que alrededor de éste se desarrollan todas las demás funciones. Su envoltura de cemento de doble curvatura es "aligerada" por una membrana de cristal esmaltado y retroiluminado. El continuo diálogo entre el interior y el exterior, enfatizados por esta estructura transparente, se confirma por la especial solución adoptada para la entrada, donde el terreno ligeramente en pendiente continúa dentro del recibidor.
Hoy el Festspielhaus, como estaba previsto en el proyecto inicial, es ante todo uno una sala de conciertos, pero su especial conformación y sus grandes dimensiones permiten la celebración de otros tipos de espectáculos, desde las óperas a los ballets pasando por las representaciones teatrales. En él se hallan también otros espacios, como dos escenarios laterales, una sala para ballet y otra para la música de cámara.
Su presencia constituye un verdadero anillo de conjunción entre el barrio de las oficinas gubernamentales y el centro histórico barroco y del siglo XIX, situándose por tanto como elemento distintivo, que señala el paso de lo nuevo a lo viejo y viceversa.
La vista de la fachada norte es sugestiva ya que, en la pared acristalada alberga la Kammersaal, cuyo revestimiento de esquirlas de cristal azul crea especiales juegos de luces y colores, sobre todo durante la noche.
La principal característica de esta arquitectura se encuentra en la precisión de su articulación, "descompuesta" por la presencia del volumen central, pero precisa en la definición de los volúmenes, de las funciones y en la conexión entre los espacios. Otro elemento destacable es la elección de los materiales, que muestra la capacidad de integrar cemento, acero y cristal, dando vida a una estructura ligera, transparente y luminosa. El estatismo de los dos paralelepípedos se ve interrumpido de hecho por el movimiento de la sala central y de sus superficies acristaladas. D.A.R.
Centro cultural y universitario, la ciudad alberga desde hace ocho años este imponente punto de referencia, que se desarrolla en las riberas del Traisen. El gran volumen presenta una forma articulada, en la que dos alas laterales son separadas por la gran sala central, de paredes ligeramente curvadas.
La sensación es la de un repentino escape de esta "burbuja" entre los dos paralelepípedos también transparentes.
Este espacio es el verdadero eje del complejo, también en el plano organizativo y de la articulación de los espacios, ya que alrededor de éste se desarrollan todas las demás funciones. Su envoltura de cemento de doble curvatura es "aligerada" por una membrana de cristal esmaltado y retroiluminado. El continuo diálogo entre el interior y el exterior, enfatizados por esta estructura transparente, se confirma por la especial solución adoptada para la entrada, donde el terreno ligeramente en pendiente continúa dentro del recibidor.
Hoy el Festspielhaus, como estaba previsto en el proyecto inicial, es ante todo uno una sala de conciertos, pero su especial conformación y sus grandes dimensiones permiten la celebración de otros tipos de espectáculos, desde las óperas a los ballets pasando por las representaciones teatrales. En él se hallan también otros espacios, como dos escenarios laterales, una sala para ballet y otra para la música de cámara.
Su presencia constituye un verdadero anillo de conjunción entre el barrio de las oficinas gubernamentales y el centro histórico barroco y del siglo XIX, situándose por tanto como elemento distintivo, que señala el paso de lo nuevo a lo viejo y viceversa.
La vista de la fachada norte es sugestiva ya que, en la pared acristalada alberga la Kammersaal, cuyo revestimiento de esquirlas de cristal azul crea especiales juegos de luces y colores, sobre todo durante la noche.
La principal característica de esta arquitectura se encuentra en la precisión de su articulación, "descompuesta" por la presencia del volumen central, pero precisa en la definición de los volúmenes, de las funciones y en la conexión entre los espacios. Otro elemento destacable es la elección de los materiales, que muestra la capacidad de integrar cemento, acero y cristal, dando vida a una estructura ligera, transparente y luminosa. El estatismo de los dos paralelepípedos se ve interrumpido de hecho por el movimiento de la sala central y de sus superficies acristaladas. D.A.R.


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