Hacia el Proyecto Urbano
Reflexiones:
Se tienen diferentes definiciones sobre proyecto urbano, este se origina en Francia por un cambio político en 1977, a través de movimientos urbanos populares modernizando los barrios antiguos que desplazan a los habitantes a la periferia. Sin embargo algunos cambios que se dan a nivel político provoca que se interrumpan sobre todo en la construcción de vivienda. En los años 1974-1975 Francia entra en una profunda crisis económica y ya no es posible invertir fuertes cantidades de dinero en las afueras de la ciudad, no se tienen recursos para invertir, es entonces cuando aparece una nueva práctica llamada proyecto urbano. Es una forma específica de participación, donde los actores sociales toman una forma de conciencia, que a su vez se desarrolla en barrios como ZEDEC (zona especial de desarrollo controlado), donde poco a poco se va transformando y se condiciona el uso del suelo.
No hay definición concreta respecto a esto, sin embargo la ambigüedad del término da como resultado proyectos desde trabajos en fragmentos de ciudad a la ciudad total con características propias. Sin embargo el contenido de este concepto ha sido un poco vago, dejando un buen margen de interpretación a quienes lo utilizan.
El proyecto urbano no se puede considerar como algo que este fuera de la ciudad, ni ajena ni independiente de lo que se entiende como urbanismo en su conjunto. Mantiene la visión conjunta de la ciudad, desde cierta ordenación de la ciudad, trata de considerar a la ciudad como una totalidad donde interactúan diferentes fuerzas.
Asimismo toma en cuenta a toda la ciudad y no solo a una parte de esta, caracterizándola para darle elementos a los diseñadores del espacio que está viviendo o que va a recuperar. Implica una parte del proyecto general de ciudad, sin embargo parte de este concepto es de que solo pudiera hacerse en el centro histórico o en lugares donde está consolidada la ciudad. Hay que visualizarla dentro y fuera del entorno, considerar a la ciudad como hechos concretos que le van ha dar su configuración.
Sin embargo surge la necesidad de entablar una comunicación lingüística entre las partes que conforman el proyecto urbano, ya que los elementos tipológicos que hacen presencia en el mismo, estos elementos conforman la retroalimentación de la caracterización del proyecto urbano. La ciudad ya sea por vacios o por alteraciones naturales como en la ciudad de México a raíz de los sismos de 1985, donde gran parte de los edificios de vecindades, oficinas, hoteles y edificios públicos tuvieron que reutilizarse y hacer un cambio en los usos del suelo(en algunos casos), sitios en los cuales algunos ya se habían convertido en referencia urbana obligada, han cambiado desde entonces .
Además, el tratar de entender que los terrenos industriales abandonados de designa un terreno y un establecimiento que se degrada después de haber sido desatendido entonces se ve que el problema no es nuevo. Y si el tratar de entender que este tipo de espacios de terrenos abandonados parece confundirse con la del proyecto urbano, entonces el espacio tiende a cambiar ya que la arquitectura también se mueve no esta estática, tiene su propio proceso de desarrollo.
De frente a la pérdida de la centralidad de la ciudad como objeto creado, no como un diseño sobrepuesto, sino como una modalidad cambiante, una evidente practica del comportamiento que constituye al ciudadano.
Están a favor de comunidades más pequeñas y densas que los suburbios tradicionales, con límites definidos y donde exista una mezcla de funciones que incorporen espacios recreacionales, comerciales, institucionales, y laborales en estrecha vinculación con residencias de varios tipos. Estas viviendas serían accesibles a diversos grupos socioeconómicos, y serían adjudicadas de manera que propicien la diversidad también en términos de edad, sexo, raza, etc.
El proyecto urbano emplea también una combinación de usos del espacio en yuxtaposición con negocios y residencias. Este incremento creará una eficiencia del uso del espacio.
La organización espacial de las ciudades surge de las formas en que la actividad cotidiana de los individuos se coordina e interactúa con la actividad de las empresas y las entidades públicas; esa organización espacial territorial explica buena parte de sus potencialidades, pero también de sus problemas. Los mercados en la ciudad tienen una expresión territorial muy claramente definida, lo que determina el orden y la organización física de la estructura urbana; estas formas físicas/territoriales moldean los patrones de convivencia, consumo, demanda de energía y uso de los recursos comunes ambientales; de ello dependen, finalmente las condiciones para asegurar la sustentabilidad de la ciudad a través de una política ambiental urbana eficaz e integradora. La estructura espacial/territorial de la ciudad constituye un aspecto crucial de la comprensión de las relaciones intersectoriales entre la industria, los servicios, la vivienda, el transporte de personas y mercancías, y entre todas ellas y el medio ambiente.
Destaca por eso la necesidad de comprender a fondo el orden espacial de la ciudad, plasmado en los usos del suelo, y de interpretar correctamente las formas urbanas de las cuales dependen los patrones de convivencia cotidiana y las relaciones intersectoriales entre un vasto abanico de actividades y conductas.
El desarrollo urbano tiene una incidencia sobre la cualidad de uso de habitación. Esta influencia es decisiva. La habitación no puede ser reducida solo a la vivienda. Para ser feliz en una casa, uno debe ser feliz en la ciudad, y encontrar fuera de casa un ambiente urbano que responda a sus aspiraciones.
El transporte urbano es un soporte y una dirección de urbanidad. El sentido de los ejes de las calles principales, las paradas de autobuses, todos tienen un rol fundamental en la estructura urbana. Ellos definen los enlaces entre distritos, creando polaridades y centralidades.
El automóvil ha sido el elemento central de las ciudades, se diseña para el automóvil, el peatón queda fuera de este urbanismo, las actividades comerciales, el empleo, el trabajo, el transporte e infraestructura de comunicación, dan lugar a venta en zonas de desarrollo industrial, edificios de oficinas en zonas residenciales, construcciones y desarrollos experimentales en partes del país.
El espacio público, como espacio vivo, en la concepción general del espacio público, conserva una polaridad menor entre continuidad física y temporal de la vida urbana: cafés, puestos de periódicos, cabinas telefónicas, paradas de autobuses, etcétera. Estos son algunos lugares de movimiento, de intercambio, de animación, de puntos de referencia, y vida nocturna.
El espacio público es también hora pública. Esto se concibe en los términos de los ritmos de las animaciones variables como donde pasar las horas del día. En suma, eventos efímeros como días festivos, festivales pueden tener una gran incidencia en la constitución del espacio simbólico percibido. Uno puede integrar la dimensión imaginaria del sitio. Esta concepción del espacio público se vive en dimensiones diferentes.
El urbanismo funcionalista interpretado como el espacio público, como un espacio libre sin jerarquías espaciales urbanas. Críticas de este modelo como la rehabilitación de las formas urbanas: calles, plazas, buoulevares, avenidas, manzanas, etcétera.
Muchas ciudades hoy van en esta dirección en la realización de planes de circulación y desarrollo de planes municipales medioambientales. Ello permite la coordinación y la jerarquización de acciones. Preguntas medioambientales pueden ser reducidas en sus aspectos técnicos. El peatón y el automovilista son los actores y espectadores de la ciudad. El automóvil es la prolongación de la organización familiar.
Hoy casi la mitad de la población mundial vive en áreas urbanizadas. Este fenómeno tiende a intensificarse. De los 8 millones de habitantes en los grandes regiones de París, mas del 75% vive en suburbios, los alrededores. El término “outskirst” implica el esquema urbano tradicional: eso expresa la presencia de un centro urbano donde todos las funciones de comercio y financiero están concentradas, y que alrededor, en largos círculos concéntricos se organiza la industria, comercio artesanal y vivienda. Está muy claro que las fuerzas centrípetas que han contribuido a la urbanización han recorrido una fuerza centrífuga contraria. Este proceso ha sido observado por algunos treinta años. Visto esto desde las experiencia urbanas en un momento decisivo, donde la calidad fue sustituida por la cantidad.
La concentración del poder y riqueza, trabajo, bienes, innovación tecnológica, pluralismo cultural visto como la expresión de un proceso de retroacción positiva, continuamente acelerado y autoreforzado.
Fraçois Ascher , describe un desplazamiento y evolución del uso de las metápolis o el fin de los alrededores (outskirst), donde la “metropolización” es alguna máscara por la devitalización de ciertos centros, por la declinación de las ciudades industriales, por la extensión de los suburbios, por el carácter neo-rural de los distritos urbanos aislados. Pero parte de la población que frecuenta regularmente las metrópolis está incrementando, así sea para trabajar, vivir, hacer sus compras diarias, educarse, cultivarse, divertirse, etc.
El hecho, desde los orígenes de la humanidad, el crecimiento urbano y las técnicas de comunicación e intercambio habrían siempre ido juntos. Tales tecnologías no están inmóviles, participan activamente en lo económico, social y reestructuración espacial. Así las estaciones de trenes de alta velocidad, complejos aeropuertos, la “supercarretera de la información” están situadas principalmente en ciudades y regiones con ingreso per cápita alto.
La creciente transformación y la principal conurbación de estas nuevas formas de territorios urbanos se distinguen asimismo de ciertos aspectos como una forma muy clara de modelos tradicionales urbanos.
Las metrópolis concentran y traen al mismo tiempo población y actividades en varias formas. Sus centros, únicos o múltiples, cuando desarrollan centros de sistemas de comunicación local, nacional o internacional, sus alrededores se llenan con gente, los suburbios internos se densifican, pero el promedio de densidad urbana disminuye.
Los territorios y ciudades siempre están integradas total o parcialmente dentro de áreas funcionales de las conurbaciones, el desarrollo de sistemas de transporte rápido, favorece la comunicación ya que algunas personas viajan cientos de kilómetros diariamente logrando con esto que las grandes distancias sean salvadas.
Ahora la metrópolis con sus nuevas formas y tipos de espacios urbanos, irregular y heterogéneo, fragmentado, y en algunos casos polarizados y difusos, sin contornos precisos, sin relaciones entre los límites del territorio colectivo, integrando el espacio, los habitantes y el trabajo están alejados, pero exceptuando el territorio y la población esa es una mentira muy alejada.
El efecto túnel producido por transporte de alta velocidad crea discontinuidad : un sitio quedara en el camino entre dos estaciones, unas vez que este en la mejor posición, favorecerá en el mejor de los casos. Este tipo de transporte se ha desarrollado muy rápidamente en los Estados Unidos desde los años setenta
La complejidad de la vida metapolitana, deja al abandono de cada proyecto urbano en favor de un corto término pragmático. Pero ello obliga a planificar ciudades a amontonarlas, caso por caso, cuando mucho a estilos de vida, como de situaciones urbanas, a tener más consideraciones de las acciones en que están envueltas, y dar más a pesar de los procesos sociales comparados con los aspectos visuales.
El fin de la dependencia de las áreas periféricas sobre los centros de ciudad, y su emancipación de las ciudades satélites, combinando con infraestructura de redes de trabajo, micro-centralidades, espacios híbridos, fragmentos autónomos y espacios abandonados.
El objetivo de estos espacios puede ser considerado como una de las muchas estrategias donde las nuevas dinámicas urbanas puedan ser insertadas.
Conclusiones
Este proyecto urbano aunado a la tecnología en la restauración y reestructuración de los alrededores existentes, pero también la articulación de las nuevas extensiones. La densificación de espacios centrales, pero también el desarrollo y carácter de un espacio público nuevo, la creación de nuevos comercios y cultura central, pero también la concepción de un hábitat urbano. Son algunos de los conceptos que se manejan en el proyecto urbano, así como la metapolización de las ciudades que conlleva a la tecnología adecuada en cuanto no afecte a la ciudad y a su vez a los habitantes ya que implica cambios culturales.
Además estos principios adecuan el manejo de la tecnología a procesos urbanos que den una mejor calidad de vida a la ciudad y a sus habitantes, considerando que gran parte de los centros urbanos de las grandes ciudades están siendo abandonados y por efecto sigue aumentando el crecimiento de la mancha urbana hacia zonas que no cuentan con los servicios necesarios para su subsistencia, en deterioro de su hábitat natural.
En su caso el proyecto urbano puede lograr lo descrito anteriormente, de ocupar los espacios dentro de la ciudad. Se dan ciertos cuestionamientos de lograr ambos objetivos. Estos estarían relacionados hacia los profesionistas que se desarrollan en estos campos, en lograr el trabajo multidisciplinario, en donde todos las áreas trabajen en un sólo objetivo, el lograr una mejor calidad de vida , un ambiente sano de coexistencia entre la naturaleza, evitar al máximo el uso del automóvil, darle preferencia al peatón, que la ciudad sea vivible.
Humanizar las ciudades es mucho más que construir calles anchas bordeadas de árboles, pasajes subterráneos, parques y zonas públicas. Es más que facilitar abrigo y dotar la ciudad de una buena infraestructura, edificios públicos y transporte rápido. Transformar la ciudad para ponerla al servicio de las personas supone que la economía no siga siendo el centro de nuestra ética, nuestros actuales conceptos sobre la ciudad. Facilitar el acceso de todos a los bienes y servicios producidos por la sociedad, creando condiciones que den prioridad a los que tienen menos, a los niños a las mujeres y los grupos más vulnerables, como son las personas de edad y los deficientes físicos y mentales. Construir la ciudadanía, haciendo efectivos los derechos de sus habitantes posibilitando el ejercicio de su responsabilidad.
BIBLIOGRAFIA
• Tomas, François ; Del proyecto urbano al proyecto de ciudad, Anuario de estudios urbanos, Universidad de Saint-Etienne, No. 3 1996
• Montaner, Josep María ; La modernidad superada, Arquitectura arte y pensamiento del siglo XX, Editorial Gustavo Gili, sin fecha, Fotocopias.
• De Solá-Morales, Ignasi ; Diferencias. Topografía de la arquitectura contemporánea, Editorial Gustavo Gili, sin fecha, fotocopias
• Framtom, Kenneth ; Studies in Tectonic Culture.. Cambidge, Mass. The MIT Press. 1995. P. 411
• Ascher, François; economista, profesor del Institud Français d´Urbanisme, “movility and evolution of use The metapolis, or the end of the outskirst; EUROPAN 4 THEME: constructing the town upon the town transformation of contenporary urban sites, París, Francia, 1997
• Hiernaux Nicolas, Daniel ; “Nuevas tecnologías y apropiación del territorio”, Revista CIUDADES no. 32, octubre-diciembre 1996, RNIU, Puebla, México
Se tienen diferentes definiciones sobre proyecto urbano, este se origina en Francia por un cambio político en 1977, a través de movimientos urbanos populares modernizando los barrios antiguos que desplazan a los habitantes a la periferia. Sin embargo algunos cambios que se dan a nivel político provoca que se interrumpan sobre todo en la construcción de vivienda. En los años 1974-1975 Francia entra en una profunda crisis económica y ya no es posible invertir fuertes cantidades de dinero en las afueras de la ciudad, no se tienen recursos para invertir, es entonces cuando aparece una nueva práctica llamada proyecto urbano. Es una forma específica de participación, donde los actores sociales toman una forma de conciencia, que a su vez se desarrolla en barrios como ZEDEC (zona especial de desarrollo controlado), donde poco a poco se va transformando y se condiciona el uso del suelo.
No hay definición concreta respecto a esto, sin embargo la ambigüedad del término da como resultado proyectos desde trabajos en fragmentos de ciudad a la ciudad total con características propias. Sin embargo el contenido de este concepto ha sido un poco vago, dejando un buen margen de interpretación a quienes lo utilizan.
El proyecto urbano no se puede considerar como algo que este fuera de la ciudad, ni ajena ni independiente de lo que se entiende como urbanismo en su conjunto. Mantiene la visión conjunta de la ciudad, desde cierta ordenación de la ciudad, trata de considerar a la ciudad como una totalidad donde interactúan diferentes fuerzas.
Asimismo toma en cuenta a toda la ciudad y no solo a una parte de esta, caracterizándola para darle elementos a los diseñadores del espacio que está viviendo o que va a recuperar. Implica una parte del proyecto general de ciudad, sin embargo parte de este concepto es de que solo pudiera hacerse en el centro histórico o en lugares donde está consolidada la ciudad. Hay que visualizarla dentro y fuera del entorno, considerar a la ciudad como hechos concretos que le van ha dar su configuración.
Sin embargo surge la necesidad de entablar una comunicación lingüística entre las partes que conforman el proyecto urbano, ya que los elementos tipológicos que hacen presencia en el mismo, estos elementos conforman la retroalimentación de la caracterización del proyecto urbano. La ciudad ya sea por vacios o por alteraciones naturales como en la ciudad de México a raíz de los sismos de 1985, donde gran parte de los edificios de vecindades, oficinas, hoteles y edificios públicos tuvieron que reutilizarse y hacer un cambio en los usos del suelo(en algunos casos), sitios en los cuales algunos ya se habían convertido en referencia urbana obligada, han cambiado desde entonces .
Además, el tratar de entender que los terrenos industriales abandonados de designa un terreno y un establecimiento que se degrada después de haber sido desatendido entonces se ve que el problema no es nuevo. Y si el tratar de entender que este tipo de espacios de terrenos abandonados parece confundirse con la del proyecto urbano, entonces el espacio tiende a cambiar ya que la arquitectura también se mueve no esta estática, tiene su propio proceso de desarrollo.
De frente a la pérdida de la centralidad de la ciudad como objeto creado, no como un diseño sobrepuesto, sino como una modalidad cambiante, una evidente practica del comportamiento que constituye al ciudadano.
Están a favor de comunidades más pequeñas y densas que los suburbios tradicionales, con límites definidos y donde exista una mezcla de funciones que incorporen espacios recreacionales, comerciales, institucionales, y laborales en estrecha vinculación con residencias de varios tipos. Estas viviendas serían accesibles a diversos grupos socioeconómicos, y serían adjudicadas de manera que propicien la diversidad también en términos de edad, sexo, raza, etc.
El proyecto urbano emplea también una combinación de usos del espacio en yuxtaposición con negocios y residencias. Este incremento creará una eficiencia del uso del espacio.
La organización espacial de las ciudades surge de las formas en que la actividad cotidiana de los individuos se coordina e interactúa con la actividad de las empresas y las entidades públicas; esa organización espacial territorial explica buena parte de sus potencialidades, pero también de sus problemas. Los mercados en la ciudad tienen una expresión territorial muy claramente definida, lo que determina el orden y la organización física de la estructura urbana; estas formas físicas/territoriales moldean los patrones de convivencia, consumo, demanda de energía y uso de los recursos comunes ambientales; de ello dependen, finalmente las condiciones para asegurar la sustentabilidad de la ciudad a través de una política ambiental urbana eficaz e integradora. La estructura espacial/territorial de la ciudad constituye un aspecto crucial de la comprensión de las relaciones intersectoriales entre la industria, los servicios, la vivienda, el transporte de personas y mercancías, y entre todas ellas y el medio ambiente.
Destaca por eso la necesidad de comprender a fondo el orden espacial de la ciudad, plasmado en los usos del suelo, y de interpretar correctamente las formas urbanas de las cuales dependen los patrones de convivencia cotidiana y las relaciones intersectoriales entre un vasto abanico de actividades y conductas.
El desarrollo urbano tiene una incidencia sobre la cualidad de uso de habitación. Esta influencia es decisiva. La habitación no puede ser reducida solo a la vivienda. Para ser feliz en una casa, uno debe ser feliz en la ciudad, y encontrar fuera de casa un ambiente urbano que responda a sus aspiraciones.
El transporte urbano es un soporte y una dirección de urbanidad. El sentido de los ejes de las calles principales, las paradas de autobuses, todos tienen un rol fundamental en la estructura urbana. Ellos definen los enlaces entre distritos, creando polaridades y centralidades.
El automóvil ha sido el elemento central de las ciudades, se diseña para el automóvil, el peatón queda fuera de este urbanismo, las actividades comerciales, el empleo, el trabajo, el transporte e infraestructura de comunicación, dan lugar a venta en zonas de desarrollo industrial, edificios de oficinas en zonas residenciales, construcciones y desarrollos experimentales en partes del país.
El espacio público, como espacio vivo, en la concepción general del espacio público, conserva una polaridad menor entre continuidad física y temporal de la vida urbana: cafés, puestos de periódicos, cabinas telefónicas, paradas de autobuses, etcétera. Estos son algunos lugares de movimiento, de intercambio, de animación, de puntos de referencia, y vida nocturna.
El espacio público es también hora pública. Esto se concibe en los términos de los ritmos de las animaciones variables como donde pasar las horas del día. En suma, eventos efímeros como días festivos, festivales pueden tener una gran incidencia en la constitución del espacio simbólico percibido. Uno puede integrar la dimensión imaginaria del sitio. Esta concepción del espacio público se vive en dimensiones diferentes.
El urbanismo funcionalista interpretado como el espacio público, como un espacio libre sin jerarquías espaciales urbanas. Críticas de este modelo como la rehabilitación de las formas urbanas: calles, plazas, buoulevares, avenidas, manzanas, etcétera.
Muchas ciudades hoy van en esta dirección en la realización de planes de circulación y desarrollo de planes municipales medioambientales. Ello permite la coordinación y la jerarquización de acciones. Preguntas medioambientales pueden ser reducidas en sus aspectos técnicos. El peatón y el automovilista son los actores y espectadores de la ciudad. El automóvil es la prolongación de la organización familiar.
Hoy casi la mitad de la población mundial vive en áreas urbanizadas. Este fenómeno tiende a intensificarse. De los 8 millones de habitantes en los grandes regiones de París, mas del 75% vive en suburbios, los alrededores. El término “outskirst” implica el esquema urbano tradicional: eso expresa la presencia de un centro urbano donde todos las funciones de comercio y financiero están concentradas, y que alrededor, en largos círculos concéntricos se organiza la industria, comercio artesanal y vivienda. Está muy claro que las fuerzas centrípetas que han contribuido a la urbanización han recorrido una fuerza centrífuga contraria. Este proceso ha sido observado por algunos treinta años. Visto esto desde las experiencia urbanas en un momento decisivo, donde la calidad fue sustituida por la cantidad.
La concentración del poder y riqueza, trabajo, bienes, innovación tecnológica, pluralismo cultural visto como la expresión de un proceso de retroacción positiva, continuamente acelerado y autoreforzado.
Fraçois Ascher , describe un desplazamiento y evolución del uso de las metápolis o el fin de los alrededores (outskirst), donde la “metropolización” es alguna máscara por la devitalización de ciertos centros, por la declinación de las ciudades industriales, por la extensión de los suburbios, por el carácter neo-rural de los distritos urbanos aislados. Pero parte de la población que frecuenta regularmente las metrópolis está incrementando, así sea para trabajar, vivir, hacer sus compras diarias, educarse, cultivarse, divertirse, etc.
El hecho, desde los orígenes de la humanidad, el crecimiento urbano y las técnicas de comunicación e intercambio habrían siempre ido juntos. Tales tecnologías no están inmóviles, participan activamente en lo económico, social y reestructuración espacial. Así las estaciones de trenes de alta velocidad, complejos aeropuertos, la “supercarretera de la información” están situadas principalmente en ciudades y regiones con ingreso per cápita alto.
La creciente transformación y la principal conurbación de estas nuevas formas de territorios urbanos se distinguen asimismo de ciertos aspectos como una forma muy clara de modelos tradicionales urbanos.
Las metrópolis concentran y traen al mismo tiempo población y actividades en varias formas. Sus centros, únicos o múltiples, cuando desarrollan centros de sistemas de comunicación local, nacional o internacional, sus alrededores se llenan con gente, los suburbios internos se densifican, pero el promedio de densidad urbana disminuye.
Los territorios y ciudades siempre están integradas total o parcialmente dentro de áreas funcionales de las conurbaciones, el desarrollo de sistemas de transporte rápido, favorece la comunicación ya que algunas personas viajan cientos de kilómetros diariamente logrando con esto que las grandes distancias sean salvadas.
Ahora la metrópolis con sus nuevas formas y tipos de espacios urbanos, irregular y heterogéneo, fragmentado, y en algunos casos polarizados y difusos, sin contornos precisos, sin relaciones entre los límites del territorio colectivo, integrando el espacio, los habitantes y el trabajo están alejados, pero exceptuando el territorio y la población esa es una mentira muy alejada.
El efecto túnel producido por transporte de alta velocidad crea discontinuidad : un sitio quedara en el camino entre dos estaciones, unas vez que este en la mejor posición, favorecerá en el mejor de los casos. Este tipo de transporte se ha desarrollado muy rápidamente en los Estados Unidos desde los años setenta
La complejidad de la vida metapolitana, deja al abandono de cada proyecto urbano en favor de un corto término pragmático. Pero ello obliga a planificar ciudades a amontonarlas, caso por caso, cuando mucho a estilos de vida, como de situaciones urbanas, a tener más consideraciones de las acciones en que están envueltas, y dar más a pesar de los procesos sociales comparados con los aspectos visuales.
El fin de la dependencia de las áreas periféricas sobre los centros de ciudad, y su emancipación de las ciudades satélites, combinando con infraestructura de redes de trabajo, micro-centralidades, espacios híbridos, fragmentos autónomos y espacios abandonados.
El objetivo de estos espacios puede ser considerado como una de las muchas estrategias donde las nuevas dinámicas urbanas puedan ser insertadas.
Conclusiones
Este proyecto urbano aunado a la tecnología en la restauración y reestructuración de los alrededores existentes, pero también la articulación de las nuevas extensiones. La densificación de espacios centrales, pero también el desarrollo y carácter de un espacio público nuevo, la creación de nuevos comercios y cultura central, pero también la concepción de un hábitat urbano. Son algunos de los conceptos que se manejan en el proyecto urbano, así como la metapolización de las ciudades que conlleva a la tecnología adecuada en cuanto no afecte a la ciudad y a su vez a los habitantes ya que implica cambios culturales.
Además estos principios adecuan el manejo de la tecnología a procesos urbanos que den una mejor calidad de vida a la ciudad y a sus habitantes, considerando que gran parte de los centros urbanos de las grandes ciudades están siendo abandonados y por efecto sigue aumentando el crecimiento de la mancha urbana hacia zonas que no cuentan con los servicios necesarios para su subsistencia, en deterioro de su hábitat natural.
En su caso el proyecto urbano puede lograr lo descrito anteriormente, de ocupar los espacios dentro de la ciudad. Se dan ciertos cuestionamientos de lograr ambos objetivos. Estos estarían relacionados hacia los profesionistas que se desarrollan en estos campos, en lograr el trabajo multidisciplinario, en donde todos las áreas trabajen en un sólo objetivo, el lograr una mejor calidad de vida , un ambiente sano de coexistencia entre la naturaleza, evitar al máximo el uso del automóvil, darle preferencia al peatón, que la ciudad sea vivible.
Humanizar las ciudades es mucho más que construir calles anchas bordeadas de árboles, pasajes subterráneos, parques y zonas públicas. Es más que facilitar abrigo y dotar la ciudad de una buena infraestructura, edificios públicos y transporte rápido. Transformar la ciudad para ponerla al servicio de las personas supone que la economía no siga siendo el centro de nuestra ética, nuestros actuales conceptos sobre la ciudad. Facilitar el acceso de todos a los bienes y servicios producidos por la sociedad, creando condiciones que den prioridad a los que tienen menos, a los niños a las mujeres y los grupos más vulnerables, como son las personas de edad y los deficientes físicos y mentales. Construir la ciudadanía, haciendo efectivos los derechos de sus habitantes posibilitando el ejercicio de su responsabilidad.
BIBLIOGRAFIA
• Tomas, François ; Del proyecto urbano al proyecto de ciudad, Anuario de estudios urbanos, Universidad de Saint-Etienne, No. 3 1996
• Montaner, Josep María ; La modernidad superada, Arquitectura arte y pensamiento del siglo XX, Editorial Gustavo Gili, sin fecha, Fotocopias.
• De Solá-Morales, Ignasi ; Diferencias. Topografía de la arquitectura contemporánea, Editorial Gustavo Gili, sin fecha, fotocopias
• Framtom, Kenneth ; Studies in Tectonic Culture.. Cambidge, Mass. The MIT Press. 1995. P. 411
• Ascher, François; economista, profesor del Institud Français d´Urbanisme, “movility and evolution of use The metapolis, or the end of the outskirst; EUROPAN 4 THEME: constructing the town upon the town transformation of contenporary urban sites, París, Francia, 1997
• Hiernaux Nicolas, Daniel ; “Nuevas tecnologías y apropiación del territorio”, Revista CIUDADES no. 32, octubre-diciembre 1996, RNIU, Puebla, México
Etiquetas: centralidad urbana, desarrollo urbano, estructura urbana, Josue Rivas, metapolis, metropolización, outskirst, Proyecto Urbano, usos del suelo, web site, WS, zedec


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