CONFIGURACION DE LA FORMA COMO MACROARQUITECTURA.
En esta parte se presenta un material que tiende por su objetivo académico y profesional a organizar un proceso analítico y operacional como es el del diseño de ciudades. Sobre todo, debido a que se define, técnica e ideológicamente también desde las disciplinas de planificación y gestión urbana, las que generalmente no son implicadas en la metodología convencional del diseño arquitectónico.
La noción de “estructura” utilizada y las “configuraciones” resultantes conllevan un supuesto: se estudia la organización intencional de una serie de ecosistemas complejos, de diferentes tamaños y sujetos a cambios. Sin embargo, esta organización y el cambio que experimenta puede ser develada, mediante métodos empíricos, deductivos y analógicos. Al existir estructuras reconocibles como órdenes de organización fundamental de un ante arquitectónico – y sobre todo urbano – esta estructura reconocida y estudiada puede pasar a ser propuesta de una nueva organización mediante un método racional e intencional, el que se expresa en las disciplinas de la PLANIFICACIÓN, CONSTRUCCIÓN, GESTION Y DISEÑO URBANO, COMO MACROARQUITECTURA.Estos procesos que son transdisciplinarios y secuenciales, fueron explicitados en este siglo como teoría, luego como método, y aparecerán en modelos y paradigmas formales (constructivismo, CIAM, metabolismo, etc.). De allí el interés de desarrollar estas vertientes del diseño urbano de modo sistemático.
La noción de “estructura” utilizada y las “configuraciones” resultantes conllevan un supuesto: se estudia la organización intencional de una serie de ecosistemas complejos, de diferentes tamaños y sujetos a cambios. Sin embargo, esta organización y el cambio que experimenta puede ser develada, mediante métodos empíricos, deductivos y analógicos. Al existir estructuras reconocibles como órdenes de organización fundamental de un ante arquitectónico – y sobre todo urbano – esta estructura reconocida y estudiada puede pasar a ser propuesta de una nueva organización mediante un método racional e intencional, el que se expresa en las disciplinas de la PLANIFICACIÓN, CONSTRUCCIÓN, GESTION Y DISEÑO URBANO, COMO MACROARQUITECTURA.Estos procesos que son transdisciplinarios y secuenciales, fueron explicitados en este siglo como teoría, luego como método, y aparecerán en modelos y paradigmas formales (constructivismo, CIAM, metabolismo, etc.). De allí el interés de desarrollar estas vertientes del diseño urbano de modo sistemático.
1. Aplicación paradigmática del método estructural
1.1 Teoría y método estructural: los modelos, paradigmas y tipos
En el diseño práctico de la ciudad, los aspectos de teoría son poco aplicados y las metodologías no son explicitadas o son difíciles de precisar. Por ello es necesario acotar el uso creciente que tienen los modelos como paradigmas, en aspectos analíticos y operacionales. La aplicación de la teoría estructuralista a los aspectos de organización de la ciudad considerada como sistema, permite un gran avance en la difusión del diseño urbano como disciplina operacional.
Los diferentes modelos, teorías y métodos urbanos se pueden diferenciar por su función descriptiva o explicativa, por el grado de abstracción en el código o representación que utilizan, por los elementos que trabajan, por la escala de sus asociaciones y por el grado de especialidad o generalidad que permiten.
Parece necesaria una primera aclaración sobre los términos “teoría y modelo”, que presenta este enfoque operacional de estructuración urbana. Un modelo es “una representación o prefiguración de una realidad”. Esta presentación expresa de diferente modo-generalmente por analogía- los procesos, fenómenos o características de la realidad observada. En un caso puede ser la ciudad o el proceso urbano o de modo más directo a este trabajo, los elementos y los modos de asociación que constituyen una estructura urbana y que se organiza paradigmáticamente en “configuraciones y tipos”.
La palabra “modelo”puede significar varias cosas: una “teoría”, “ley” o “hipótesis”, una “relación” o “ecuación”. Como sustantivo, modelo significa “representación”. Como adjetivo, modelo se significa un grado o cierta condición de perfección (“arquetipo”, “paradigma”). Como verbo, modelo es “demostrar un conjunto de afirmaciones presentadas como una descripción o explicación de un fenómeno o de hechos diversos”. En este caso, es un medio para operar con la ciudad y sus componentes y explicar las leyes de su configuración para formular nuevos patrones de organización en su desarrollo.
Por su parte, “la teoría” es un conjunto sistemático de razonamientos o de enunciados, usados para describir y explicar un fenómeno o realidad determinada. Este conjunto de razonamiento permite establecer, por medio de hipótesis, nuevas relaciones entre estos fenómenos y establecer relaciones de casualidad entre los componentes observados. Lo que caracteriza a una teoría urbana es que plantea una explicación de la ciudad (o del proceso urbano), en una condición hipotética o ideal, con ciertos objetivos de conocimiento y /o de aplicación. Esto hace difícil de abordar el examen de la ciudad en su totalidad, ya que el campo de la teoría urbana una serie de modelos se refieren sólo a ciertos aspectos, sin intentar una teoría o metodología integradora.
Conviene establecer el gado de inferencia entre la base deductiva, empírica y / o analógica de los métodos descritos en este trabajo.
En ciencia urbana se encontrarán tres tipos de teorías, que Echenique distingue de acuerdo con sus posibilidades predictivas en: las teorías formales, los modelos conceptuales o teorías de base deductiva, y los modelos analógicos materiales.
Las teorías formales. Son especialmente descriptivas y explican los fenómenos directamente. Los modelos matemáticos son ejemplos de una teoría formal que viene a ser una “hipótesis matemática adaptada a datos empíricos”. Prácticamente todos los modelos de investigación operativa pueden ser clasificados como teorías formales. Son débilmente predictivos, en el sentido que todas las relaciones son supuestamente conocidas, y no se pueden predecir nuevas propiedades desde los datos observados. Este tipo de teoría es usado en ciencias sociales (modelos econométricos).
Los modelos conceptuales o teorías. Se presentan cuando el modelo usado para predecir o explicar determinadas propiedades de un fenómeno es imaginario y no se deriva de una teoría casual. Consecuentemente, estos modelos deben modificarse y adaptarse de acuerdo con los datos o la base empírica que se utiliza, y serán acomodados por aproximación (iteración). A pesar de su arbitrariedad inicial, al no encontrarse algún modelo analógico material, pueden jugar un rol muy importante en proyectos de diseño (por ejemplo, las metáforas).
Los modelos analógicos materiales. Son fuertemente predictivos y se basan en el supuesto que las cosas que tienen atributos similares, por analogía tendrán otros. En este tipo de modelos, la teoría que explica algunos fenómenos se utiliza como modelo para predecir una explicación similar en otros fenómenos, basado en ciertos datos observables. En ciencia urbana los “modelos gravitacionales” son un ejemplo de modelos analógicos materiales. Los “modelos icónicos”, los “tipos”, los “paradigmas” y las “metáforas” serían ejemplos analógicos.
En este texto se utilizarán modelos analógicos materiales, a los que se denomina “configuraciones”. Su expresión gráfica en procesos urbanos de agregación, combinatoria y superposición, los constituirá en modelos icónicos (Tipos). Las tipologías que establecen y estudian en esta parte son grupos de modelos icónicos, analógicos materiales de entes urbanos reales con una configuración similar de sus elementos estructurales.
1.1 Teoría y método estructural: los modelos, paradigmas y tipos
En el diseño práctico de la ciudad, los aspectos de teoría son poco aplicados y las metodologías no son explicitadas o son difíciles de precisar. Por ello es necesario acotar el uso creciente que tienen los modelos como paradigmas, en aspectos analíticos y operacionales. La aplicación de la teoría estructuralista a los aspectos de organización de la ciudad considerada como sistema, permite un gran avance en la difusión del diseño urbano como disciplina operacional.
Los diferentes modelos, teorías y métodos urbanos se pueden diferenciar por su función descriptiva o explicativa, por el grado de abstracción en el código o representación que utilizan, por los elementos que trabajan, por la escala de sus asociaciones y por el grado de especialidad o generalidad que permiten.
Parece necesaria una primera aclaración sobre los términos “teoría y modelo”, que presenta este enfoque operacional de estructuración urbana. Un modelo es “una representación o prefiguración de una realidad”. Esta presentación expresa de diferente modo-generalmente por analogía- los procesos, fenómenos o características de la realidad observada. En un caso puede ser la ciudad o el proceso urbano o de modo más directo a este trabajo, los elementos y los modos de asociación que constituyen una estructura urbana y que se organiza paradigmáticamente en “configuraciones y tipos”.
La palabra “modelo”puede significar varias cosas: una “teoría”, “ley” o “hipótesis”, una “relación” o “ecuación”. Como sustantivo, modelo significa “representación”. Como adjetivo, modelo se significa un grado o cierta condición de perfección (“arquetipo”, “paradigma”). Como verbo, modelo es “demostrar un conjunto de afirmaciones presentadas como una descripción o explicación de un fenómeno o de hechos diversos”. En este caso, es un medio para operar con la ciudad y sus componentes y explicar las leyes de su configuración para formular nuevos patrones de organización en su desarrollo.
Por su parte, “la teoría” es un conjunto sistemático de razonamientos o de enunciados, usados para describir y explicar un fenómeno o realidad determinada. Este conjunto de razonamiento permite establecer, por medio de hipótesis, nuevas relaciones entre estos fenómenos y establecer relaciones de casualidad entre los componentes observados. Lo que caracteriza a una teoría urbana es que plantea una explicación de la ciudad (o del proceso urbano), en una condición hipotética o ideal, con ciertos objetivos de conocimiento y /o de aplicación. Esto hace difícil de abordar el examen de la ciudad en su totalidad, ya que el campo de la teoría urbana una serie de modelos se refieren sólo a ciertos aspectos, sin intentar una teoría o metodología integradora.
Conviene establecer el gado de inferencia entre la base deductiva, empírica y / o analógica de los métodos descritos en este trabajo.
En ciencia urbana se encontrarán tres tipos de teorías, que Echenique distingue de acuerdo con sus posibilidades predictivas en: las teorías formales, los modelos conceptuales o teorías de base deductiva, y los modelos analógicos materiales.
Las teorías formales. Son especialmente descriptivas y explican los fenómenos directamente. Los modelos matemáticos son ejemplos de una teoría formal que viene a ser una “hipótesis matemática adaptada a datos empíricos”. Prácticamente todos los modelos de investigación operativa pueden ser clasificados como teorías formales. Son débilmente predictivos, en el sentido que todas las relaciones son supuestamente conocidas, y no se pueden predecir nuevas propiedades desde los datos observados. Este tipo de teoría es usado en ciencias sociales (modelos econométricos).
Los modelos conceptuales o teorías. Se presentan cuando el modelo usado para predecir o explicar determinadas propiedades de un fenómeno es imaginario y no se deriva de una teoría casual. Consecuentemente, estos modelos deben modificarse y adaptarse de acuerdo con los datos o la base empírica que se utiliza, y serán acomodados por aproximación (iteración). A pesar de su arbitrariedad inicial, al no encontrarse algún modelo analógico material, pueden jugar un rol muy importante en proyectos de diseño (por ejemplo, las metáforas).
Los modelos analógicos materiales. Son fuertemente predictivos y se basan en el supuesto que las cosas que tienen atributos similares, por analogía tendrán otros. En este tipo de modelos, la teoría que explica algunos fenómenos se utiliza como modelo para predecir una explicación similar en otros fenómenos, basado en ciertos datos observables. En ciencia urbana los “modelos gravitacionales” son un ejemplo de modelos analógicos materiales. Los “modelos icónicos”, los “tipos”, los “paradigmas” y las “metáforas” serían ejemplos analógicos.
En este texto se utilizarán modelos analógicos materiales, a los que se denomina “configuraciones”. Su expresión gráfica en procesos urbanos de agregación, combinatoria y superposición, los constituirá en modelos icónicos (Tipos). Las tipologías que establecen y estudian en esta parte son grupos de modelos icónicos, analógicos materiales de entes urbanos reales con una configuración similar de sus elementos estructurales.
Los modelos icónicos
Un modelo es una representación de la realidad. Por “representación” se quiere prefigurar ciertas características relevantes de la realidad observada, y por “realidad” se entienden los objetos o sistemas que existen o pudieran existir.
Esta definición de modelo lleva a plantear dos problemas principales: como seleccionar las características más relevantes de la realidad observaba, y qué medios se eligen para presentarlas. Según esto, cualquier representación de la realidad es un modelo, pero en cuanto sea representable. Los medios pueden ser físicos o conceptuales.
Los modelos que se estudian y utilizan en este texto son modelos físicos (materiales) analógicos. Las características que se eligen en cuanto a su posibilidad de representación son diversas. Los medios elegidos y el código o lenguaje es icónico; es decir, visualmente perceptible. Se expresa como una “configuración”, en la que se hace aparente un conjunto limitado de propiedades de la realidad y de un modo más o menos directo. Las propiedades físicas de la forma, su identidad y su distribución en el espacio serán representadas. Tendrán sólo un cambio de escala y materialidad. Otras propiedades serán expresadas análogamente. Es decir, se verá su configuración en el espacio y sus propiedades de identidad en una forma bidimensional a través de esquemas y “configuraciones básicas” y mediante patrones”y “categorías operacionales”, explicitadas en esquemas y en tipologías de similar carácter.
De este modo se puede establecer un lenguaje icónico y abordar el estudio de casos y tipologías de la forma colectiva que distinga y clasifique, de modo de definir, ahora inductivamente, propiedades y categorías de análisis y operación que puedan ser inferidas y que refuercen la teoría ya esbozada en las partes I y II de este texto.
Al utilizar el concepto de modelo, conviene diferenciarlo del tipo, debido a la permanente confusión con que ambos términos suelen ocuparse. En varios textos clásicos, especialmente en Quatremére de Quincy, teórico francés del siglo XVIII, que “permanece en la naturaleza de las formas”; en cambio, el modelo se da en un objeto concreto, especifico y que tiene la propiedad de ser reproducido tal cual es:
Un modelo es una representación de la realidad. Por “representación” se quiere prefigurar ciertas características relevantes de la realidad observada, y por “realidad” se entienden los objetos o sistemas que existen o pudieran existir.
Esta definición de modelo lleva a plantear dos problemas principales: como seleccionar las características más relevantes de la realidad observaba, y qué medios se eligen para presentarlas. Según esto, cualquier representación de la realidad es un modelo, pero en cuanto sea representable. Los medios pueden ser físicos o conceptuales.
Los modelos que se estudian y utilizan en este texto son modelos físicos (materiales) analógicos. Las características que se eligen en cuanto a su posibilidad de representación son diversas. Los medios elegidos y el código o lenguaje es icónico; es decir, visualmente perceptible. Se expresa como una “configuración”, en la que se hace aparente un conjunto limitado de propiedades de la realidad y de un modo más o menos directo. Las propiedades físicas de la forma, su identidad y su distribución en el espacio serán representadas. Tendrán sólo un cambio de escala y materialidad. Otras propiedades serán expresadas análogamente. Es decir, se verá su configuración en el espacio y sus propiedades de identidad en una forma bidimensional a través de esquemas y “configuraciones básicas” y mediante patrones”y “categorías operacionales”, explicitadas en esquemas y en tipologías de similar carácter.
De este modo se puede establecer un lenguaje icónico y abordar el estudio de casos y tipologías de la forma colectiva que distinga y clasifique, de modo de definir, ahora inductivamente, propiedades y categorías de análisis y operación que puedan ser inferidas y que refuercen la teoría ya esbozada en las partes I y II de este texto.
Al utilizar el concepto de modelo, conviene diferenciarlo del tipo, debido a la permanente confusión con que ambos términos suelen ocuparse. En varios textos clásicos, especialmente en Quatremére de Quincy, teórico francés del siglo XVIII, que “permanece en la naturaleza de las formas”; en cambio, el modelo se da en un objeto concreto, especifico y que tiene la propiedad de ser reproducido tal cual es:
Una especie de matriz. La connotación que se le da en este texto es inversa:
En nuestras clasificación entenderemos al modelo como la más general “representación cualquiera de una realidad” que expresa los procesos, fenómenos o características observadas En este caso, en la ciudad y en los elementos que constituyen la estructura urbana. El tipo será un ente concreto pero esencial que contiene las propiedades generales de una clase determinada. Los “arquetipos” serán el primer tipo, el inicial, génesis de la clase abstracta que lo define.
En nuestras clasificación entenderemos al modelo como la más general “representación cualquiera de una realidad” que expresa los procesos, fenómenos o características observadas En este caso, en la ciudad y en los elementos que constituyen la estructura urbana. El tipo será un ente concreto pero esencial que contiene las propiedades generales de una clase determinada. Los “arquetipos” serán el primer tipo, el inicial, génesis de la clase abstracta que lo define.
Etiquetas: construcción, diseño urbano, gestión, Josué Rivas, macroarquitectura, modelos teorñias y metodos urbanos, planificación, website, WS


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