arquiGRÁFICA

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22 mayo 2007

CARTA DE LA FORMACION EN ARQUITECTURA

Nosotros, los arquitectos, implicados en el fu­turo desarrollo de la Arquitectura en un mundo en rápida transformación, creemos que todo lo que afecta al modo en que el entorno construido se proyecta, se construye, se incorpora al paisaje, se usa, se acondiciona Interior­mente, se conserva y se rehabilita. Incide en el ámbito del arquitecto. Asumiendo la responsa­bilidad de mejorar la formación de los futuros arquitectos paro hacerlos capaces de trabajar paro un desarrollo estable en el marco de ca­da patrimonio cultural, declaramos:


CONSIDERACIONES GENERALES

1. Que la nueva era conlleva graves y complejos desafíos para responder al deterioro so­cial y funcional de muchos asentamientos humanos, caracterizados por la escasez de vivienda y de servicios urbanos para millo­nes de habitantes y por la creciente marginación del diseñador respecto a proyectos de contenido social. Esto exige la formula­ción, en el presente y en el pasado, de nue­vas soluciones para los proyectos y la inves­tigación realizados en las Instituciones aca­démicas.

2. Que la Arquitectura, la calidad de las cons­trucciones, su armoniosa inserción en el en­torno, natural y construido, y el respeto por el patrimonio cultural, tanto individual como colectivo, son cuestiones de interés público.

3. Que, en consecuencia, es de público inte­rés asegurar que los arquitectos, como profesionales responsables de dicho ámbito, son capaces de entender y de dar forma práctica a las necesidades de los Individuos, los grupos sociales y las comunidades, referentes al planeamiento espacial, la organi­zación del proyecto y la construcción de edificios, así como a la conservación y reha­bilitación del patrimonio construido, la potenciación del equilibrio natural y la racional utilización de los recursos asequibles.

4. Que los métodos de formación de arquitec­tos son muy variados, lo cual constituye una riqueza cultural que debe preservarse.

5. Que, por otra parte, es prudente establecer una base común para las futuras acciones, no sólo en los métodos pedagógicos utiliza­dos sino también en el objetivo de alcanzar un elevado nivel, estableciendo criterios que permitan a los países, escuelas y aso­ciaciones profesionales evaluar y mejorar la formación de los futuros arquitectos.

6. Que la creciente movilidad de los arquitec­tos entre diversos países reclama un mutuo reconocimiento o una convalidación de tí­tulos, certificados u otra evidencia de cualificación Individual como arquitectos.

7. Que el mutuo reconocimiento de títulos, certificados u otra evidencia de cualificación formal como profesional en el ámbito de la arquitectura debe fundarse en crite­rios objetivos que garanticen que los posee­dores de estas certificaciones han recibido y conservan el tipo de formación que deman­da esta Carta.

8. Que la visión de un mundo futuro cultivada en las escuelas de Arquitectura debe Incluir los objetivos generales siguientes:

* Una calidad de vida digna para todos los habitantes de asentamientos humanos.
* Una aplicación de las técnicas que respete las necesidades sociales, culturales y estéticas de las personas.
* Un desarrollo estable del entorno construido ecológicamente equilibrado.
* La valoración de la Arquitectura como pro­piedad y responsabilidad de todos y de ca­da uno.


OBJETIVOS DE LA FORMACIÓN

1. Dado que la Arquitectura se produce en el ámbito de la tensión entre razón, emoción e intuición, la formación en Arquitectura de­be entenderse como la manifestación de la capacidad para concebir, coordinar y eje­cutar la idea de edificio enraizada en la tradición humana.

2. La Arquitectura es un ámbito interdisciplinario que comprende varios componentes principales; Humanidades, Ciencias Sociales y físi­cas, Técnicas y Artes creativas. La formación en Arquitectura puede conseguirse en Universidades, Politécnicas y Académicas.

La educación dirigida a la obtención de la cualificación formal y que permita trabajar profesionalmente en el ámbito de la Arqui­tectura ha de ser garantizada como una formación a nivel universitario donde la Ar­quitectura constituye el elemento principal.

3. El objetivo básico es formar al arquitecto como un generalista capaz de resolver las potenciales contradicciones entre diversos requerimientos dando forma a los necesida­des de entorno construido de los individuos y de la sociedad.

4. La formación en Arquitectura Implicará la adquisición de:

* La aptitud para crear proyectos arquitectó­nicos que satisfagan a lo vez las exigencias estéticas y las técnicas.
* Un conocimiento adecuado de la historia y de las teorías de la Arquitectura, así como de las artes, tecnologías y ciencias humanas relacionados.
* Un conocimiento de las bellas artes como factor de prueba que puede Influir en la calidad de la concepción arquitectónica.
* Un conocimiento adecuado del urbanismo, la planificación y las técnicos aplicadas en el proceso de planificación.
* La capacidad de comprender las relacio­nes entre las personas y las creaciones arquitectónicas y entre éstas y su entorno, así como la necesidad de adornar las creaciones arquitectónicas y los espacios en fun­ción de las necesidades y de la escala humana.
* La capacidad de comprender la profesión de arquitecto y su función en la sociedad, en particular elaborando proyectos que tengan en cuenta factores sociales.
* Un conocimiento de los métodos de investi­gación y preparación del proyecto de construcción.
* El conocimiento de los problemas de con­cepción estructural, de construcción y de ingeniería civil vinculados con los proyectos de edificios.
* Un conocimiento adecuado de los proble­mas físicos y de tecnologías, así como de la función de los edificios, de forma que se do­te a éstos de todos los elementos para hacerlos internamente confortables y paro protegerlos de los factores climáticos.
* Una capacidad técnica que le permita concebir edificios que cumplan las exigen­cias de los usuarios respetando los límites im­puestos por los factores de coste y las regulaciones en materia de construcción.
* Un conocimiento adecuado de las indus­trias, organizaciones, regulaciones y procedimientos necesarios para realizar los pro­yectos de edificios y para integrar los planos en la edificación.

5. Los estudiantes de Arquitectura deben ser capacitados para analizar críticamente las motivaciones económicas y políticas de las Normativas urbanas y edificatorias y las demandas de los clientes, en orden a fomentar un marco ético de referencia para la to­ma de decisiones en el entorno construido.

Los jóvenes arquitectos han de ser anima­dos a asumir su responsabilidad social como profesionales responsables.

6. Los planes de estudios deben promover un proyecto arquitectónico que tenga en cuenta el coste del mantenimiento, consi­derando que, contrariamente a la construc­ción tradicional, con materiales de fácil mantenimiento, algunos sistemas contem­poráneos, no probados en el tiempo, suelen requerir un mantenimiento constante y cos­toso, cuya evaluación debe preverse.

7. La adquisición equilibrada de conocimien­tos y habilidades que demanda el punto 3 requiere un largo período de maduración; la duración de la formación en Arquitectura no debe ser, en ningún caso, inferior a 5 años de estudio a tiempo completo en una Universidad o institución reconocida como equivalente más dos años de práctica.

Al menos uno de estos dos años debe dedi­carse o la práctica profesional después de la conclusión de los cursos académicos.

La formación debe ser sancionada por un examen final cuyo principal componente será la realización individual, presentación y defensa de un proyecto arquitectónico, que demuestre los conocimientos y capaci­dades adquiridos, A este fin, las comisiones de evaluación del examen final incorpora­rán arquitectos en ejercicio y profesores de otras escuelas.

8. A fin de aprovechar lo variedad de méto­dos de enseñanza, es deseable el desarrollo de programas de intercambio entre profe­sores y estudiantes de nivel avanzado, pro­cedentes de distintas escuelas.

La difusión, mediante premios y/o exposicio­nes, internacionales o sectoriales, de pro­yectos de fin de carrera significativos permi­te la comparación de resultados y facilita la auto evaluación de los centros.

9. Cuestiones referentes a la Arquitectura y al entorno deben incorporarse a la Educación General Básica y Secundaria, en las escue­las e institutos, ya que un conocimiento tem­prano de la Arquitectura y del entorno es importante tanto para los futuros arquitectos como para los futuros usuarios.

10. La formación en Arquitectura no es nunca un proceso cerrado. Hay que implementar sistemas de formación continua para los ar­quitectos.


CRITERIOS PARA LA FORMACIÓN EN ARQUITECTURA

A fin de conseguir los objetivos antes mencio­nados deben tomarse en consideración los siguientes aspectos:

1. Se recomienda a los centros docentes la creación de sistemas de auto evaluación y revisión mediante órganos paritarios, organi­zados a intervalos regulares, incorporando a mediante un adecuado proceso de selec­ción organizado por cada escuela al inicio de los estudios.

3. La moderna tecnología informática perso­nalizada e interactiva y el desarrollo del soft­ware específico hacen imperativo enseñar el uso del ordenador en todos los aspectos de la formación en Arquitectura.

Las escuelas deberán estar conveniente­mente equipadas con laboratorios y medios informáticos, programas y estudios avanza­dos, y bases de datos adecuados para la investigación y la enseñanza.

4. Es necesaria la creación, con base interna­cional, de una red para el intercambio de información, profesores y alumnos de nivel avanzado, a fin de promover el común entendimiento y elevar el nivel general de la formación en arquitectura.

5. La continua interacción entre la práctica y la enseñanza de la Arquitectura debe ser fomentada y protegida.

6. La investigación se entiende como una ac­tividad inherente a los profesores de Arqui­tectura.
La investigación arquitectónica debe fun­darse en el proyecto y los métodos de cons­trucción, así como en las restantes discipli­nas académicas.

Las comisiones de evaluación de la investi­gación en arquitectura deben ser formadas específicamente para este fin o incorporar arquitectos, si se trata de comisiones de evaluación general.

7. El ejercicio del proyecto debe configurar la síntesis de los conocimientos y capacidades adquiridos.

Los planes de estudios de Arquitectura deben incluir los aspectos definidos entre los "Objetivos de la Formación" (Sección II-3) de esta Carta.

El ejercicio individual del proyecto y el diálogo directo profesor-alumno han de formar parte esencial del período de aprendizaje, ocupan­do aproximadamente la mitad del currículo.

Conclusiones

Esta carta se ha creado por iniciativa de UIA y UNESCO, con la voluntad de que sea apli­cada por todas las escuelas de Arquitectura, a nivel internacional y nacional. Esperamos que esta Carta será usada para la creación de la red global de formación en Arquitectura don­de el progreso de uno pueda ser adoptado por todos.

Esperamos que esta Carta, en su llamada al mundo entero, pueda ayudar a entender que la educación en Arquitectura constituye un desafío del mundo contemporáneo en los aspec­tos socio-cultural y profesional, y necesita ga­rantía de protección, desarrollo y acción ur­gente.

Fernando Ramos Galino (España) coordinador
Roland Schweitzer (Francia)
Paul Virilio (Francia)
Alexandre Koudriavtsev (Rusia)
Vladimir Slapeta (República Checa)
Xavier Cortes Rocha (México)
Roberto Segre (Brasil)
Lakhman Alwis (Sri Lanka)
Balkrishna Doshi (India)
Salama Ashrat (Egipto)Jean-Pierre Elog Mbassi (Benin)

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